¿Cuál es el secreto del éxito de esas empresas tan famosas
como Facebook, Red Bull, Instagram, etcétera?
En todas ellas el secreto es el mismo, y de hecho es uno
solo.
Esas empresas tienen la habilidad de “ponerse en la piel” o
“ponerse en los zapatos” de sus clientes, y de ver el mundo desde el punto de
vista de sus clientes.
Eso es lo que les permite saber y entender a sus clientes,
y por lo tanto ser empresas de éxito.
Tu empresa o tu negocio, tiene que tener los cimientos
hechos de una historia, una historia que le importe a la gente.
¿Quieres crear un buen servicio? ¿O un producto que venda como
loco?
En vez de centrarte en “cómo voy a mostrar este producto” o
“cómo hacer llegar este producto a tanta gente”, “cómo puedo hacer para que mi
producto sea conocido por tanta gente”. Deja de preguntarte el “cómo” y empieza
a preguntar el “porqué”. ¿Por qué debería a la gente importarle mi producto? ¿Por
qué debería de importarle a la gente mi servicio? Eso es infinitamente más
importante.
Deja de preguntarte el “cómo” y empieza a preguntar el “porqué”. ¿Por qué debería a la gente importarle mi producto? ¿Por qué debería de importarle a la gente mi servicio? Eso es infinitamente más importante.
Vivimos en un mundo, el mundo de los negocios actual, en el
que estamos bombardeados por mensajes. La diferencia es que hoy en día la gente
tiene la habilidad de bloquear esos mensajes, puede reducir ese volumen, puede
incluso bloquear completamente esos mensajes.
Entonces, cuando tú te centras en crear mensajes basados en
el “cómo”, la gente te va a bloquear. La gente quiere historias, quiere conocer
tu historia, quiere saber si tu producto o tu servicio le van a interesar.
Quiere saber el “porqué”.
Por lo tanto, te dejo una tarea para el día, es muy simple:
pregúntate el “porqué”. ¿Cuál es tu “porqué”? ¿Cuál es tu gran “porqué”? Eso es
en lo que debes de centrarte.
Empieza a preguntarte también lo siguente: ¿En qué está
pensando mi cliente hoy? ¿Cuál es el mayor problema que tiene mi cliente? ¿Cuál
es el mayor sueño que tiene mi cliente? ¿Cuál es ese bloqueo que le impide llegar
a alcanzar sus sueños?
Empieza a preguntarte todas esas cosas, empieza a escribir
respuestas a todas esas preguntas, empieza a ver el mundo desde el punto de
vista de tu cliente; ponte en la piel de tu cliente y ve el mundo desde su
punto de vista. Piensa en lo que puede necesitar mañana, por qué debería
necesitarte a ti, por qué te van a necesitar a ti.
Hazte todo ese tipo de preguntas y entonces te estarás
poniendo en la piel de tu cliente. Estarás viendo el mundo desde su punto de
vista, y entonces tendrás la respuesta a esa gran pregunta: ¿Cuál es tu gran “porqué”?
Sin nada más que agregar, aquí se despide una vez más pero no la última, Diego Ángel.
¡Hasta el siguiente artículo!


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