Todos tenemos hábitos y costumbres en nuestra vida cotidiana que hemos ido tomando con el paso del tiempo, algunos desde pequeños. Pero, ¿Cómo podemos diferenciar entre un hábito bueno y uno malo?
Los hábitos son pequeñas tareas o comportamientos que repites diariamente de forma automática y sin esfuerzo.
Sin unas rutinas y procesos que te mantengan enfocado y alineado con tus objetivos, fallarás una y otra vez.
Según un estudio realizado por el Dr. Thomas Neal de la Universidad de Duke, aproximadamente el 45% de lo que haces a diario son hábitos.
Como casi todo, hay tipos de hábitos: buenos y malos. Un ejemplo de hábitos malos son: el alcoholismo, fumar, dormir demasiado, estar inactivo todo el día, comer demasiado, pasar mucho tiempo frente a la computadora o el celular, etc. Por obvias razones, estos malos hábitos afectan de manera negativa nuestra vida.
¿Cómo eliminar los malos hábitos de tu vida?
Lo primero que tienes que hacer para decirles adiós a esos malos hábítos es: decidir cambiar.
Es muy difícil acabar con un mal hábito de raíz con tan sólo decirlo; aunque existe gente que puede hacerlo con sólo este paso, pero no es lo habitual.
Una vez que has decidido cambiar tienes que ubicar todos los malos hábitos que tienes y haces.
Al principio limitate a corregir una mala costumbre a la vez porque pretender cambiar todas de una sola vez podría ser abrumador, lo mejor es tomarte tu tiempo y eliminar una mala costumbre, y no tratar de eliminar todas y no hacer nada.
Si recaes en este mal hábito en el proceso de eliminarlo y te permites volver a disfrutarlo, no te preocupes, tan sólo `ponte de pie´ y sigue adelante, esto sucederá dos o tres veces, fingir que esto no pasará sería ser deshonesto contigo mismo; lo mejor es aprender de esos contratiempos para asegurarte de que no volverá a pasar.
Siempre procura reemplazar tu mala costumbre por un buen hábito; si te comes las uñas, prueba con la goma de mascar (chicle), si tiendes a estar mucho rato en la computadora o el celular revisando las redes sociales: intenta mantenerte activo, haciendo deporte o ayudando en la casa.
Aunque suene cruel y un poco salvaje: castígate.
A simple vista esto parece sacado de un libro de guerras y salvajismo, pero es algo simple y no es lo que parece en realidad.
Por ejemplo: Ponte una banda elástica en la muñeca. Cada vez que te encuentres haciendo esa mala costumbre, estira la banda y suéltala (no tan fuerte) de tal manera que te provoques un malestar menor, esto lo asociarás con el mal hábito y tendrás una razón fisiológica para abandonarlo.
Y recuerda: intenta combatir malos hábitos específicos.
¿Cómo tener buenos hábitos?
¿Alguna vez te has establecido la meta de formarte un nuevo hábito, únicamente para encontrarte no haciéndolo después?
Seguido nos obsesionamos con hacer transformaciones que cambien vidas.
- Perder 20 kilos sería un cambio de vida, beber ocho vasos de agua al día es un nuevo estilo de vida.
- Publicar tu primer libro sería un cambio de vida, escribir dos cuartillas todos los días es un nuevo estilo de vida.
- Correr un maratón sería un cambio de vida, correr tres veces a la semana es un nuevo estilo de vida.
- Ganar $100,000 más al año sería un cambio de vida, trabajar cinco horas extra a la semana como freelancer es un nuevo estilo de vida.
¿Notas la diferencia?
Necesitas enfocarte en alguno de los dos, un paso a la vez.
Para hacer que lo buenos hábitos `se te peguen´ tienes que seguir algunos pasos e instrucciones.
Sin unas rutinas y procesos que te mantengan enfocado y alineado con tus objetivos, fallarás una y otra vez.
Según un estudio realizado por el Dr. Thomas Neal de la Universidad de Duke, aproximadamente el 45% de lo que haces a diario son hábitos.
Como casi todo, hay tipos de hábitos: buenos y malos. Un ejemplo de hábitos malos son: el alcoholismo, fumar, dormir demasiado, estar inactivo todo el día, comer demasiado, pasar mucho tiempo frente a la computadora o el celular, etc. Por obvias razones, estos malos hábitos afectan de manera negativa nuestra vida.
¿Cómo eliminar los malos hábitos de tu vida?
Lo primero que tienes que hacer para decirles adiós a esos malos hábítos es: decidir cambiar.
Es muy difícil acabar con un mal hábito de raíz con tan sólo decirlo; aunque existe gente que puede hacerlo con sólo este paso, pero no es lo habitual.
Una vez que has decidido cambiar tienes que ubicar todos los malos hábitos que tienes y haces.
Ahora, examina los pros y contras que tienen los habitos en tu vida, siempre procura ser honesto contigo mismo.
Un ejemplo es el cigarro:
- Pros:
- Siento la calma y la energía de la nicotina
- Ayuda con el estrés a corto plazo
- Es una oportunidad para romper el hielo a nivel social
- Me hace sentir con estilo
- Contras:
- Numerosos problemas perjudiciales a la salud a largo plazo
- Sumamente adictivo
- Costoso
- Si abuso de su consumo, reducirá varios años de mi vida.
Al principio limitate a corregir una mala costumbre a la vez porque pretender cambiar todas de una sola vez podría ser abrumador, lo mejor es tomarte tu tiempo y eliminar una mala costumbre, y no tratar de eliminar todas y no hacer nada.
Si recaes en este mal hábito en el proceso de eliminarlo y te permites volver a disfrutarlo, no te preocupes, tan sólo `ponte de pie´ y sigue adelante, esto sucederá dos o tres veces, fingir que esto no pasará sería ser deshonesto contigo mismo; lo mejor es aprender de esos contratiempos para asegurarte de que no volverá a pasar.
Siempre procura reemplazar tu mala costumbre por un buen hábito; si te comes las uñas, prueba con la goma de mascar (chicle), si tiendes a estar mucho rato en la computadora o el celular revisando las redes sociales: intenta mantenerte activo, haciendo deporte o ayudando en la casa.
A simple vista esto parece sacado de un libro de guerras y salvajismo, pero es algo simple y no es lo que parece en realidad.
Por ejemplo: Ponte una banda elástica en la muñeca. Cada vez que te encuentres haciendo esa mala costumbre, estira la banda y suéltala (no tan fuerte) de tal manera que te provoques un malestar menor, esto lo asociarás con el mal hábito y tendrás una razón fisiológica para abandonarlo.
Y recuerda: intenta combatir malos hábitos específicos.
¿Cómo tener buenos hábitos?
¿Alguna vez te has establecido la meta de formarte un nuevo hábito, únicamente para encontrarte no haciéndolo después?
"Si plantas la semilla correcta, en el lugar correcto, crecerá sin mayor persuasión. Creo que ésta es la mejor metáfora para crear hábitos. La “semilla correcta” es el pequeño comportamiento que eliges. El “lugar correcto” es la secuencia (lo que viene después). Y la “persuasión” es amplificar la motivación, que pienso no tiene nada que ver con la creación de hábitos. De hecho, enfocarse en la motivación como la clave de los hábitos es equivocado. Déjame explicarme: Si eliges bien el pequeño hábito y la secuencia, entonces no tendrás que motivarte para que crezca. Simplemente ocurrirá con naturalidad, como una buena semilla plantada en un buen lugar." –BJ Fogg.
Seguido nos obsesionamos con hacer transformaciones que cambien vidas.
- Perder 20 kilos sería un cambio de vida, beber ocho vasos de agua al día es un nuevo estilo de vida.
- Publicar tu primer libro sería un cambio de vida, escribir dos cuartillas todos los días es un nuevo estilo de vida.
- Correr un maratón sería un cambio de vida, correr tres veces a la semana es un nuevo estilo de vida.
- Ganar $100,000 más al año sería un cambio de vida, trabajar cinco horas extra a la semana como freelancer es un nuevo estilo de vida.
¿Notas la diferencia?
Necesitas enfocarte en alguno de los dos, un paso a la vez.
Para hacer que lo buenos hábitos `se te peguen´ tienes que seguir algunos pasos e instrucciones.
Lo primero que tienes que hacer es: saber por qué quieres crearte este nuevo hábito.
Algunos de nosotros queremos cultivar hábitos como la meditación diaria y
el ejercicio diario, pero ¿Por qué queremos exactamente hacerlo? Si no
tienes una razón clara, no va a suceder.
Ahora bien puedes intentarlo en tan solo 21 días, no mucho pero no poco.
¿Por qué 21 días? La investigación ha demostrado 21 días es el tiempo
que toma para hacer o romper un nuevo hábito. Además, al centrarse en un
plazo menor, te ayuda a enfocar tus esfuerzos para que esto ocurra. Una
vez que el nuevo hábito se cultive con éxito al final de los 21 días,
de repente es muy fácil seguir con lo que estás haciendo.

Una vez que hayas hecho todo esto se te formará una costumbre y tendrás nuevos y buenos hábitos.
Ojo: recuerda pensar bien en que hábitos empezar a formar un estilo de vida, puede que consideres buenos hábitos algunos que en realidad son malos, así que primero forma un criterio en base a lo que has leído.
¡Y esto es todo por el artículo de hoy! Sé que no había publicado ninguno en un tiempo, pero he estado tan ocupado que no me da ni tiempo. Ni encender la computadora he podido.
Nos estamos leyendo en próximos artículos.⧪ Se supone que publico un artículo cada semana, así que mantente al pendiente.




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